Paternidad activa: más allá del permiso legal
- Equipo SOLI UGT

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Cada vez más padres piden su permiso de paternidad completo. Eso es una buena noticia. Pero el permiso es solo el primer paso. Lo que ocurre después, cuando termina esa baja y vuelve la rutina laboral, es donde realmente se juega la implicación real en la crianza.
Ser un padre activo no termina cuando se acaban las semanas de baja. Aquí te contamos qué significa realmente y qué derechos tienes para sostenerlo en el tiempo.
El permiso, un derecho ya consolidado
En España, el permiso de paternidad es de 16 semanas, igual que el de maternidad, y es intransferible: si no lo usas, se pierde, no se lo puedes ceder a tu pareja. Esto ha sido clave para normalizar que los padres se impliquen desde el primer día.
Las primeras seis semanas son obligatorias e ininterrumpidas justo después del nacimiento. Las diez restantes se pueden disfrutar en los primeros doce meses del bebé, de forma continua o repartida.
Qué pasa cuando termina el permiso
Aquí es donde muchas cosas se complican. Volver al trabajo a jornada completa mientras tu pareja también se reincorpora, sin apenas red de apoyo, hace que la crianza vuelva a recaer, muchas veces, sobre la misma persona de siempre.
La paternidad activa no es solo estar presente durante el permiso. Es organizar turnos con el pediatra, saber cuándo tiene que ir al colegio, acordarte de la ropa que le queda pequeña. Es corresponsabilidad real, no ayuda puntual.
Herramientas legales para sostenerlo
La reducción de jornada por cuidado de un menor de 12 años es un derecho que pueden pedir tanto la madre como el padre, y no tiene que asumirlo siempre la misma persona. Puede reducirse entre un octavo y la mitad de la jornada, con la reducción proporcional del salario.
También existe el derecho a adaptar la jornada laboral para conciliar, sin necesidad de reducirla, por ejemplo cambiando el horario de entrada o saliendo antes a cambio de compensarlo en otro momento.
Estos derechos existen para cualquier progenitor, y pedirlos como padre no debería generar más incomodidad que pedirlos como madre.
El obstáculo que casi nadie nombra
Muchos padres que quieren implicarse más se topan con miradas de extrañeza en su empresa, o con la sensación de que pedir una reducción de jornada "no queda bien" para un hombre. Esa presión social sigue existiendo, aunque la ley ya no la respalde.
Nombrarlo es el primer paso para cambiarlo. Cuantos más padres ejerzan estos derechos con naturalidad, más normal se volverá para el siguiente.
Cuidar también es cosa de dos
Ser un padre presente no es una excepción, es un derecho que puedes ejercer con la misma legitimidad que cualquier madre. En SOLI podemos ayudarte a conocer todas las opciones de conciliación disponibles y a plantear la conversación con tu empresa. Cuidar no debería costarte tu carrera.
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