Por qué los lunes cuesta tanto arrancar
- Equipo SOLI UGT

- hace 6 días
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Suena el despertador y algo dentro de ti se resiste. El café no sabe igual, el cuerpo pesa más y la cabeza tarda en ponerse en marcha. Si te pasa cada lunes, no eres una excepción: le pasa prácticamente a todo el mundo.
Este fenómeno tiene explicación, y entenderlo puede ayudarte a llevarlo mejor.
Tu reloj interno se desajusta el fin de semana
Durante el sábado y el domingo solemos acostarnos y levantarnos más tarde. Ese cambio, aunque parezca pequeño, desajusta el ritmo circadiano: el reloj biológico que regula cuándo tenemos sueño y cuándo estamos despiertos.
Los científicos lo llaman "jet lag social". Es como si cada fin de semana viajáramos a otra zona horaria y el lunes tuviéramos que volver de golpe. El cuerpo necesita tiempo para readaptarse.
La anticipación también pesa
No es solo cuestión de sueño. El domingo por la tarde, muchas personas empiezan a pensar en las tareas pendientes, en las reuniones que tienen o en los problemas que dejaron sin resolver la semana anterior. Esa anticipación genera una activación mental que hace que el lunes llegue ya cargado de tensión.
A este malestar del domingo por la tarde se le conoce popularmente como "síndrome del domingo", y es completamente real, aunque no sea un diagnóstico médico.
Pequeños cambios que sí funcionan
Mantener horarios de sueño parecidos también el fin de semana ayuda a que el cambio del lunes sea menos brusco. No hace falta ser estricto, pero evitar diferencias de más de una hora marca la diferencia.
Dejar preparado algo sencillo el domingo por la noche, como la ropa o la comida del día siguiente, reduce la carga mental de la mañana y te da algo de margen cuando el cuerpo todavía va lento.
Y empezar el lunes con algo que te guste, aunque sea pequeño, como tu música favorita de camino al trabajo o un desayuno con calma, ayuda a que el arranque no se sienta tan cuesta arriba.
Cuando el lunes esconde algo más
Sentir pereza los lunes es normal. Pero si esa sensación se convierte en angustia constante, si te cuesta cada día y no solo el primero de la semana, puede que el problema no sea el lunes en sí, sino cómo te sientes con tu trabajo.
En ese caso, merece la pena pararse a pensar qué es lo que realmente te está pesando.
Empezar bien la semana también se entrena
Un lunes difícil no dice nada malo de ti, solo dice que eres humano. Si sientes que ese malestar va más allá de la pereza inicial y tiene que ver con tu situación laboral, en SOLI podemos ayudarte a revisarla. A veces cambiar de semana también empieza por cambiar de rumbo.
SOLI está gestionado por la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT), pertenece a la convocatoria SOIB Orientación Itinerarios Integrales de Inserción, promovido por el SOIB y ha contado con la cofinanciación de la Unión Europea (FSE+)




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